Después del parón vacacional hemos comenzado con una ruta sencilla y muy tranquila que nos ha llevado a ver uno de los “tesoros” cercanos que muy poca gente conoce, el Castillo del Torrejón de Velasco. Salimos como es costumbre, desde nuestro punto de reunión,  la puerta del Hotel Princesa de Éboli donde poco a poco y con más frío que ganas de dar pedales no fuimos reuniendo. Jesús, Raúl, Itxu, Manu, como caras ya conocidas y otras  menos conocidas pero que fueron bienvenidas como nuevos compañeros “bicicleteros”: José Manuel…el hombre serio y sensato, Andrea y Espe…las futboleras y Viky…la atletista. (Hace atletismo, no que sea rojiblanca).

 

Después de las presentaciones nos pusimos en camino en dirección al municipio vecino de Torrejon de Velasco donde teníamos nuestro punto de destino. Parajes como la Cañada Real Galiana (Camino Viejo de Toledo), o el arroyo Guatón, viejos conocidos de todos nosotros, fueron dándonos la bienvenida a este nuevo curso rutero.

 

El puente sobre la R-4, y el puente para el desdoblamiento de las vías del ave  fueron indicadores de que nuestra meta estaba más cerca.

Llegamos a Torrejón de Velasco y para nuestra sorpresa nos encontramos transportados a otras épocas ya pasadas, ya que en la plaza del municipio estaba montado un mercado medieval. Cueros, quesos, jabones, ambrosías y un sin fin de curiosidades estaban emergiendo de los puestos, que a estas horas de la mañana poco a poco iban abriendo.

Pasamos por delante de la iglesia de San Esteban Protomártir y nos encontramos de frente con nuestro punto de destino, el castillo de Torrejon de Velasco.

Aunque bastante deteriorado por el tiempo y gracias a la guerra de la independencia contra los franceses, los cuales lo utilizaron como objetivo en sus practicas con la artillería, se puede apreciar bastante bien toda su estructura.

También nos llevamos una alegría, ya que le están comenzando a restaurar, aunque como ya imaginamos es una tarea ardua y sobre todo muy muy costosa.

De la historia del municipio y de su castillo, no os cuento nada y así para la próxima ruta, el que este interesado, puede venir a escuchar y a ver un pedacito de nuestra historia más cercana.

De nuevo sobre nuestras bicicletas, nos planteamos salir del municipio por el Camino de Esquivias hacia otro punto emblemático de nuestro entorno y punto de reunión de muchos amantes de la bicicleta de montaña, La Fuente de la Teja.

Para sorpresa de todos los amantes de este lugar, vimos que ya está reparada y en perfectas condiciones la fuente, tras el percance ocurrido con un camión, el cual se llevo por medio, la mitad de ella.

Es curioso y triste a la vez, ver que en la mitad del campo, una fuente con historia propia, tenga que estar rodeada de bolardos para protegerla de posibles accidentes contra los vehículos a motor.

Otra de las sorpresas del día fue que nos encontramos con otra compañera de la asociación, Ana, la cual estaba con un grupo de amigas, poniéndose a punto después de las comilonas navideñas.

Desde aquí nos pusimos de nuevo encamino hacia el Cerro de Batallones subiendo a los cerros por uno de los dos caminos que nos llevan a la parte más alta del paraje de la Fuente de la Teja y primeras estribaciones del Valle de las Cuevas.

Para más de uno quedo bien patente, y la subida nos lo recordó, que no pesan los años, sino los kilillos cogidos durante estas fiestas…

Una vez llegados al cerro, nos dirigimos hacia Valdemoro por el hospital y gracias a la pericia de Raúl que vio el hueco propicio en la alambrada pudimos ahórranos una vuelta soberana al municipio vecino.

La cuesta de la “Definitiva”, el Cerro Pelango y el Cerro de la Bruja fueron meros convidados de piedra a nuestro paso para la llegada a Pinto.

 

Deja un comentario

Nuestros Patrocinadores

Categorías
Descargas
Próximos eventos
Septiembre  2019
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
   
  1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30  
Pronóstico del Tiempo

pronostico del tiempo Pinto

Publicidad